LA IMPORTANCIA DEL PERIODO DE ADAPTACIÓN A LA GUARDERÍA

¿Qué se entiende por periodo de adaptación?

El periodo de adaptación es el intervalo de tiempo en el que un niño que está acostumbrado a unos cuidadores familiares y ambiente doméstico se adapta a un nuevo ambiente y unos nuevos cuidadores.

Las escuelas infantiles ofrecen a los niños de 3 años un calendario de adaptación progresiva a la escuela, aunque es claramente insuficiente y no se suelen tener en cuenta las características específicas de cada caso.

Proceso de adaptación a la guardería: padres felices con su bebé.

Pero ¿qué ocurre con el periodo de adaptación en el jardín maternal o guardería? En este caso depende de las características de cada proyecto y de la importancia que tanto padres como cuidadores quieran dar a este evento crucial en la vida de cualquier criatura. Se trata de la primera vez que tiene que estar fuera del ambiente que conoce y lejos de sus figuras de referencia y de apego emocional.

No deja de resultar curioso que en la escuela infantil se da por hecho que hace falta un periodo de adaptación, y sin embargo cuando son más pequeños es un tema que apenas se comenta.

Un modelo de cuidado infantil que da mucha importancia a este proceso es el colectivo de las madres de día. Estas profesionales quieren reemplazar de alguna manera el ambiente hogareño y la figura maternal para que el niño no sufra con la separación. Lo logran cuidando a los pequeños en viviendas adaptadas y con un máximo de 4 niños por cuidador (3 si hay algún bebé de pocos meses). Pero no es fácil encontrar este modelo lejos de las grandes ciudades, ni tampoco todo el mundo puede permitírselo, ya que el coste puede triplicar el de una guardería convencional.

¿Cómo afrontar el periodo de adaptación?

El periodo de adaptación es difícil de afrontar, tanto para la madre como para el bebé. La madre al menos puede racionalizar el porqué de la separación. Puede ser por motivo de incorporación al trabajo o por falta de apoyo. Es frecuente que nos sintamos agobiadas y saturadas ante las demandas de nuestros pequeños, sobre todo cuando pasamos mucho tiempo solas en casa.

El bebé, por el contrario, no puede entender racionalmente el porqué de una separación que por norma general vive como un suceso traumático. Por eso no es suficiente explicarle con palabras. Tenemos que hacer que el bebé sienta que no se le abandona allí, y la mejor forma de darle esa seguridad es con un periodo de adaptación suficiente.

¿Y qué significa “suficiente”? Significa que el bebé ha podido explorar el espacio y vincular emocionalmente con sus nuevos cuidadores antes de que su figura de referencia principal desaparezca del mapa.

En definitiva, un periodo de adaptación no siempre es posible, aunque siempre es deseable.

¿Cómo superar el periodo de adaptación?

El periodo de adaptación se supera como superamos tantas otras cosas de la vida que no nos han gustado. Pero cuidado, el cerebro de un bebé es muy inmaduro y los impactos que se reciben en la primera infancia pueden dejar una huella profunda y duradera. Conforme crezcan serán capaces de asumir de forma saludable nuevos retos para los que se sientan preparados. Lo mejor es que el ritmo lo pongan ellos en la medida de nuestras posibilidades.

Proceso de adaptación a la guardería: bebé acompañado de osito.

Como mamás y papás podemos hacer un esfuerzo para tener presencia en el periodo de adaptación. También podemos pedir ayuda a la familia ya que a veces un hermano mayor, abuelita o una persona cercana al niño puede hacer ese papel de puente entre una situación y otra.

En todo caso, si no podemos llevar a cabo una adaptación activa, al menos tenemos que intentar dejarle en las mejores manos. Es importante que pasen ese proceso con personas que comprendan sus necesidades y puedan atenderles de manera adecuada.

Como cuidadores podemos tener en cuenta las fuertes emociones que se despiertan en este proceso de adaptación y validarlas en vez de reprimirlas o ignorarlas. Debemos tener disponibilidad corporal para atender a los bebés: abrazarles, acunarles, tomarles en brazos, mirarles a los ojos… Así es mucho más fácil que se adapten antes y mejor a su nuevo contexto.

En el Jardín de las Mariposas te escuchamos y facilitamos una adaptación flexible y personalizada, dentro de nuestro espacio de aprendizaje y descubrimiento.

Contacta con nosotras para más información o cualquier duda que te surja.

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